sábado, 30 de enero de 2010
La Pluma de Plata 2010
“LA PLUMA DE PLATA 2010”
El CIRCULO DE ESCRITORES PEHUAJENSES convoca al Concurso Literario del título en los géneros Narrativa y Poesía con la finalidad de estimular la producción literaria de escritores en lengua castellana.
Las bases se encuentran en éste vínculo:
http://noticiasliterariaspehuajenses.blogspot.com/2009/11/segundo-concurso-literario.html
jueves, 7 de enero de 2010
Vulnerable

detrás de la insostenible quietud
de la protección de mi muralla,
derribo la pared.
Atrevida,
Acepto el desafío:
Veinticuatro guerreros solitarios,
Me desafían de luz.
Triunfante navego en el aliento del sol.
Intrusa,
Recorro el camino de la gloria
En la incertidumbre de la paz.
Inquieta,
Busco al ser majestuoso
Que me derrote.
Vulnerable,
Busco un nuevo refugio.
viernes, 27 de noviembre de 2009
Olvido

Probablemente olvidaré tu nombre, el color de tu mirada, la textura de tu pelo, la sonrisa de tu rostro…
Pasaran años sin volver a mis sueños (o a mis pesadillas…), y no espero tu regreso en mi imaginación…
Mientras quemo tus fotos, para no tentarme, para ayudar al olvido…
Sé que llegará el día que la palabra caricia solo me traiga el susurro del agua lamiendo mis pies…. Y no logre retornar a mi memoria el más mínimo detalle sobre tu vida….
Ahora, que el viento me envuelve de libertad y puedo sentir la inquietud de la tormenta alejándose…
Si, hoy… Se que sucederá…. Vale el intento…
Tengo razones para pensar son las últimas letras que escribo sobre ti.
Digo, tal vez. Quizás
domingo, 22 de noviembre de 2009
La Rosa Degollada
Esta primavera que se resbala por mi cintura,
tejiendo sueños en el encaje de las enaguas,
tiñe colores, vuela fragancias…
¡tanta premura!soplando trinos estalla en verde pidiendo agua...
Esta primavera con sus cabellos pincel de alas,
suaviza el duelo que viene junto con toda alma,
con su ojo de sol suelta los brotes como bengalas,
con su ojo de luna pinta de perlas la dulce calma.
Llega la lluvia, y en esta primavera ya sin escollos,
de rosas divinas ya se susurran tantas promesas
desgarrando sépalos, impávido, explota el pimpollo,
apasionado ombligo del mundo de los poetas.
Al fin, irremediablemente su belleza es degollada,
milenaria reina de las reinas, frágil embrujo.
Un filo decide. Absurda la rosa, expira atrapada
resignando el dulce sueño de ser escaramujo.
Terciopelo entre mis labios contrastando al azul cielo,
las gotas de rocío entre sus pétalos ya son hielo.
Silvia Graciela Oliverio
jueves, 8 de octubre de 2009
Escribo Así... por Norma Menuet
En este momento en algún lugar, alguien escribe, luego, mas tarde, en otro lugar, alguien lee aquello que ha sido escrito y entre ambos , se establece un vínculo, silencioso pero vívido, tan inexplicable como indestructible, a ese vínculo, yo le llamo comunión de almas. Amigo lector, mientras las manos escribían, el corazón dictaba, ¿consecuencias, te las Imaginas, verdad? Nació Escribo Así…. Mi pequeñita obra en la que he puesto especial esmero en que su mensaje se acentúe en el acercamiento espiritual y la comprensión entre personas, y si tu me permites solo una sugerencia, te diría simplemente que si llegas a leerla, lo hagas sin apuros, en calma, pues de lo contrario fácilmente se perderá su esencia.
Elegí presentarla de esta manera pues se acomoda más a mi perfil. La temática de la obra es la poesía, el cuento y la reflexión
Escribo Así… sale a la luz a partir del día 27 de octubre próximo, y pueden Hallarla, si así lo desean, En el Mercado Artesanal “Manos Toldenses”, a quién agradezco la buena voluntad con que reciben mis trabajos, como así también extiendo mi agradecimiento a la Secretaria de Políticas Culturales, Señora Viviana Guzzo por su confianza , calidez y apoyo.
NORMA MENUET
lunes, 20 de julio de 2009
Certamen JUNINPAIS2009 ¡Faltan 15 días para el vencimiento!
CERTAMEN INTERNACIONAL DE CUENTO Y POESÍA JUNINPAIS2009
Organizado por Ediciones de las Tres Lagunas, auspiciado y declarado de interés cultural por la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación de la República Argentina, provincial por el Instituto Cultural de la Pcia. de Buenos Aires y municipal por el Intendente de Junín (Bs. As.).
Para escritores y poetas de habla hispana mayores de 16 años.
- Primer premio por rubro: $ 1.000.- , plaqueta y la edición de 130 libros.
- Segundo premio por rubro: $ 500.-, plaqueta y 20 libros de la Antología.
- Tercer premio por rubro: $ 200.-, plaqueta y 10 libros de la Antología.
- Para los 1º, 2º y 3º, viaje y alojamiento pago para recibir los premios (según reglamento de las bases).
- 80 Menciones de Honor por rubro.
Los ganadores de los 1º, 2º, 3º premio y Menciones Especiales participan gratuitamente en la antología.
Jurado: Horacio Castillo, Beatriz Isoldi, Silvia Longoni y Fernando Sánchez Zinny.
Inscripción $ 20,00 para la República Argentina y U$S 10,00 para los otros países.
RECEPCIÓN HASTA EL 31 DE JULIO DE 2009.
INDISPENSABLE LEER LAS BASES COMPLETAS, NECESARIAS PARA EFECTUAR UNA CORRECTA PRESENTACIÓN, en www.delastreslagunas.com.ar o dirigirse al telefax 054-02362-631017, a juninpais@delastreslagunas.com.ar o a España 68, CP 6000, Junín, provincia de Buenos Aires, República Argentina.
SOLICITAMOS QUE ESTAS BASES SEAN DIFUNDIDAS ENTRE LOS ESCRITORES, POETAS, TALLERES LITERARIOS, MEDIOS DE DIFUSIÓN Y ENTIDADES RELACIONADAS CON EL QUEHACER CULTURAL. MUCHAS GRACIAS
Prof. Rodolfo Pedoggipor JUNINPAISEspaña 68 - CP 6000 - Junín (Bs. As.)Rca. ArgentinaTelefax 054-02362-631017
www.delastreslagunas.com.ar
domingo, 10 de mayo de 2009
La frontera

por Silvia Graciela Oliverio
El sol era una brasita encendida entre las totoras. Se escuchaban teros alborotados. Asunta quedó hipnotizada por las nubes sobre el ocaso. Imaginó su Sicilia natal, el volcán, el mar, el puerto… La interrumpió el baqueano que miraba huellas:
–Apure el tranco, gringuita.
–No tengo miedo –respondió con la misma impavidez de la luna llena subiendo perezosamente roja.
El cerco de tunas en flor les anunció el Fortín de los Hornitos. Asunta tuvo una sensación en la espalda, como si alguien la mirara. Giró, pero sólo vio la pampa como un mar de luz blanca. Un pétalo se desprendió al viento, nadie lo notó.
–Soy Moncho –gritó el baqueano.
Un miliciano bajó el portón. El fortín se alegró por los viajeros, excepto Doña María que miró a Asunta vestida de negro de pies a cabeza con sus ojos azules asomando de la pañoleta.
–¿Quién trae esta niña a la frontera? –refunfuñó, amasando pan.
–Nadie, busca trabajo, es costurera –dijo Moncho entrando a la cocina.
–Que pase – respondió cambiando de actitud.
Apenas la joven atravesó el umbral, la anfitriona notó su avanzada gestación.
–Te escapas –le dijo.
–Sí –respondió Asunta, confundida por la intuición.
–¿De tu marido?
–Soy viuda. –Estaba acostumbrada a esa respuesta. Lo había dicho a cuanta persona le preguntara.
–¿Cuántos años tienes?
–Quindici.
–Quince –aclaró Doña María, sin comprender el porqué de la huida.
A una legua, la luminosidad se retorcía en espirales. Moncho comentó:
–La luz mala del Fortín de los Difuntos. Un malón mató a todos sus mili gauchos– Sin respirar, preguntó a la muchacha: – ¿Por qué no les tiene miedo? Sabe que nos andan rondando…
–Estuve cautiva y entiendo su lengua.
Asunta se sintió aliviada en contarlo, lo había ocultado meses. La raptaron en la chacra de sus tíos. A los tres años, Ella y las indias juntaban hierbas lejos de la toldería. Unos soldados las encontraron. Asunta les suplicó en español que no las mataran. La rescataron en contra de su voluntad, mientras las indias corrían despavoridas. Ya no podían volver, la tribu estaba alerta. En Giles, su familia la recibió con alegría, única sobreviviente del malón, contó la historia
a su manera. Le preguntaban donde había estado, quién era su marido… “Soy viuda” les respondía. Quisieron casarla con un paisano. Lo rechazó diciendo:
–Aún estoy de luto– Insistieron tanto que se fugó.
Asunta cosió prendas para toda la frontera. En los atardeceres su mirada resplandecía en los lejanos remolinos de tierra, sus grandes ojos se perdían cuando el diáfano destierro recordaba sus soledades. Una tarde montó la urdimbre del telar sin explicar una palabra. Doña María tampoco le preguntó, estaban acostumbradas a los silencios. Acariciando cada pasada de la trama el tiempo fue pasando, mientras su hijo Vittorio crecía.
El día elegido, el malón se escuchaba como el ronroneo de una tormenta lejana. Cuando llegó al Fortín, corrió un viento de desesperación. Sin embargo, Asunta siguió tejiendo las últimas vueltas del telar de los secretos. Afuera, el galopar endemoniado hacía eco en la inmensidad de la sequía. Los alaridos se acercaban. Mientras ella desprendía la manta terminada del huitral, un hombre con el torso desnudo brillante de grasa de ñandú y lanza en mano, la miró por la ventana, dio un paso y abrió la puerta. Ella alzó en brazos a Vittorio. El capitanejo la miró a los ojos y acarició al niño. Intercambiaron palabras inentendibles para doña María, que los miraba asombrada. Asunta le tendió la manta sobre sus brazos. Doña María creyó que la gringuita se la ofrecía a cambio que no les hiciera daño. Él la aceptó con ternura. Afuera era un griterío infernal. Un militar apuntó. El indio se desplomó temblando en agonía. Asunta lo cubrió con la manta. Doña María se santiguó. El niño tomó la vincha de la frente del capitanejo como si le fuera conocida. El moribundo sonrió y exhaló el último suspiro.
–Yo lo entierro –dijo Asunta. Las lágrimas resbalaban por sus mejillas. El retumbar de los caballos se alejaba.
–¿Qué hace con este niño en la frontera? ¿y su marido? –le increpó el militar.
–Soy viuda.
Esas dos palabras tan repetidas, se sintieron distintas. Era la primera vez que la cautiva no mentía.
martes, 31 de marzo de 2009
Manos que Cuentan

La misma se realizará en la 35º Feria del Libro Internacional, ubicada en Av. Sarmiento 2704, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Domingo 26 de Abril a las 17:30 hs, Sala victoria Ocampo - Pabellón Blanco 1º Piso.
En el mismo se hará entrega de un ejemplar a cada autor cuyo texto forme parte del libro, entre los cuales me incluyo, ya que un cuento de mi creación se ha incluido en esta antología.
martes, 17 de marzo de 2009
7º Certamen Literario Provincial 2009 Los Toldos

sábado, 13 de diciembre de 2008
Fotografías y Canción -presentación-
La Secretaría de Políticas Culturales, Educación y Relaciones Institucionales de la Municipalidad de General Viamonte tiene el agrado de invitar a Ud/s. a la Presentación:
Libro Fotografías del Centenario, Fragmentos de la Historia Visual de General Viamonte.
Y
La Canción ganadora Juegos Deportivos Buenos Aires - la Provincia Edición 2009, “Un Camino sin Final”, creación de jóvenes toldenses de Patios Abiertos Jardín N° 910.
Sábado 13 de Diciembre, 21:00 horas.
Auditórium, Centro Cívico y Cultural
Av. San Martín N° 108 – Los Toldos
Municipalidad de
General Viamonte
lunes, 3 de noviembre de 2008
Presentación del libro "Mundo Extraño"

Prologado por Rodolfo Pedoggi de Ediciones de Las tres lagunas", está redactado, como los últimos libros de Morroni, sin puntuaciones.
Se pueden leer cuentos titulados "El ángel de las aguas", "La mente", "Cuatro pasos en las nubes", "La mirada", "La Turca", "La búsqueda", entre varios más.
A modo de prefacio, el autor dice "Los cuentos son como bandadas de pájaros multicolores que con sus vuelos van conformando im
ágenes de las historias de amores y desamores o de encuentros y desencuentros o de fidelidades o traiciones con esa dualidad emocional de ambivalencia afectiva..."Y exactamente esa es la sensación que se tiene al ingresar a ese mundo de relatos...
lunes, 20 de octubre de 2008
sábado, 18 de octubre de 2008
jueves, 16 de octubre de 2008
¿Qué pasa con las medias?

El gran jardín estaba tapizado de ocre. Aunque unas pocas flores se resistían con sus colores el otoño era inevitable.
– Será - dijo Martina, mientras sentía sus pies helados.
Un escalofrío subió por su cuerpo, y pensó con urgencia en un par de medias. Anita, que la había escuchado, se hizo la distraída, porque no pudo imaginar a que venía esa palabra completamente descolgada, y siguió lavando los platos. Martina revisó los cajones de la cómoda buscando calcetas; encontró un atado con una docena de medias y soquetes, pero todos distintos. Después, fue al lavadero, y revolvió con desesperación el canasto de la ropa para planchar. A simple vista, no había dos iguales. Comenzó a sacar del canasto todas las calcetas que encontraba, ubicándolas sobre la mesa. Anita abandonó la tarea del secado de la vajilla y le ayudó. Aparecieron las primeras dos medias idénticas. Martina las trepó a sus pies, e inmediatamente se sintió mejor. Luego, las dos sentadas, eligiendo sobre la mesa, como si fuera un juego, lograron armar algunos pares.
- ¿Cómo van tus estudios? - Preguntó Martina, mientras formada un suave bollito de dos soquetes azules.
- Muy bien, señora, en su biblioteca encontré todo para la clase de hoy. Estas son parecidas – observó Anita, mientras armaba un par con una media celeste y otra gris.
- Está bien – asintió Martina, y agregó – las usaré para dormir -.
- Pasan cosas raras, habría que prender velas a los santos – sugirió Anita, mientras guardaba los pares encontrados en el cajón de la cómoda.
- Si es por las med
ias, la explicación es que soy desordenada. Una persona que pronto terminará la secundaria, no debe creer en supersticiones. – respondió Martina, y devolvió al canasto un montón de medias de distintos tamaños y texturas, sin pares.- Es que las que faltan, no están en ningún sitio de la casa, al menos que se hayan perdido en esos lugares que usted no me deja ordenar – Fue el imperceptible reproche de Anita.
- En los cajones y estantes prohibidos, solamente hay papeles, que algún día, cuando tenga tiempo ordenaré- acentuó Martina, como si en realidad hubiese querido decir ni se te ocurra revisar en esos espacios privados.
Anita no respondió, porque sabía que era la exacta verdad, de vez en cuando los espiaba un poco, y eran papeles, puros papeles. Algunos eran poemas, otros recetas de cocina, los más tenían números, pero no había allí ninguna media. Y siguió barriendo el piso, mientras pensaba en otras cosas extrañas que habían sucedido. Recordó el hisopo para encender el calefón, que no terminaba de oscilar sobre la manija de la ventana. No había quedado convencida con la explicación de Martina: - tiene que ver con el péndulo y algunas leyes físicas-. Tampoco le convencía que se trataba de una simple casualidad esas luces que se encendían en el campo a medianoche, justo en el momento en que los teros y los chajás gritaban enloquecidos. Sospechaba que en el campito cercano aparecía la luz mala.
Anita enceraba el piso de madera. Martina corregía los deberes de sus últimos alumnos, le faltaba pocos meses para jubilarse, mientras escuchaba música de jazz en su viejo tocadiscos. Después comenzó a escribir, tachó, volvió a redactar, corrigió y cuando le pareció que le gustaba, leyó en silencio la nota. Dudó en firmarla, pero no lo hizo. Después, la ensobró y la guardó en un cofre de mimbre en los estantes que Anita tenía prohibido ordenar.En las serenas horas de la siesta, aparecieron unos nubarrones y algunos rugidos de tormenta cercana, las mujeres se apuraron a juntar la ropa del tendal.
- Las toallas y las medias están húmedas, juntemos solamente todo lo seco – dijo Martina mientras palpaba la ropa mojada.
- ¡Que olor a chinche verde! Exclamó Anita quitando los insectos aferrados a las sábanas.
- Hay cosas peores – respondió Martina minimizando el tema.
- Si, por ejemplo las cortinas que se mueven cuando todo está cerrado… (Anita persistía en su obsesiva imaginación mágica.)
- Es el viento que se filtra por las hendijas y por debajo de las puertas.
- ¿Y los aullidos de las noches de luna llena? – preguntó mientras se le caía un broche.
- Tal vez perros vagabundos o del pueblo que se escuchan desde aquí…. -
- ¿Y que pasa cuando quiero cargar la estufa y se queda estacionado el kerosene en el embudo y no quiere bajar? - insistió, en tanto juntaba el broche del patio.
- El botellón de la estufa queda hermético, lleno de aire que no puede salir, levantas el embudo y listo… se va el aire y entra el kerosene…. ¡Corramos! Ya llueve… -
Fue un chaparrón solitario, bienvenido para apagar la tierra reseca, e inoportuno para la ropa que quedó tendida. El viento cambió y el otoño continuó desparramando hojas secas.
En la tarde juntaron frutas, competían con un ejército de abejas que recolectaba el último néctar de la temporada en los caquis demasiado maduros, así que se ligaron dos picaduras cada una. Martina pensaba que era un bajo costo para el dulce exquisito que podrían probar en la mañana siguiente. Anita pensó que era la gota que rebalsaba el vaso, se quitó el delantal enérgicamente y dijo.
- Me voy a clases, le aviso, que a lo mejor me toman de empleada en la tienda…
- Me parece muy bien, me alegraría que cambies para mejor, aunque te extrañe…
- Gracias Martina, usted ha sido muy buena conmigo – agregó Anita, mientras miraba la luz de los veladores que titilaban, quizás por altibajos de la tensión eléctrica. Apenas terminó sus palabras pensó: - Esta casa es de locos…- y terminó creyendo que era terminantemente cierta su hipótesis de la casa embrujada.
Al otro día Anita no fue a trabajar. Martina hizo las imprescindibles tareas del hogar. A la tardecita, cuando la artritis comenzó a recordarle la edad, llegó Humberto, el administrador. Traía su rutina de papeles de impuestos y rendiciones de cuentas del campo. Revisaron los números en el enorme y antiguo libro de contabilidad. En una distracción del administrador, (Humberto en cada visita encontraba una excusa para distraerse un instante, en este caso fue darse cuenta que la señora, tan coqueta ella, tenía una media rayada y otra a cuadritos), Martina deslizó entre sus folios el texto que tan meditadamente había escrito el día anterior.
Cuando el administrador se retiró con la misma formal ceremonia de saludos de siempre, Martina se metió en su soledad de años.
Ya madura la noche, un revuelo de chillidos de teros alertó a la mujer, miró por la ventana y vio como se alejaban las luces de una camioneta, mientras las aves iban calmando poco a poco el alboroto. Apenas amaneció abrió el buzón y leyó la correspondencia. El telegrama, confirmaba la renuncia de Anita, (tal vez había encontrado empleo en la tienda, tal vez se había saturado de imaginar cosas raras), y la carta, aunque estaba firmada con una especie de seudónimo: “tu admirador secreto”, no le pareció anónima, era la misma letra que el administrador usaba en sus rendiciones de cuentas.
Martina caminó lentamente por el jardín, poco a poco fue descubriendo pequeñas flores que jugaban a las escondidas con las hojas perennes y sintió la pereza del sol que esparcía su luz alegrando la mañana. Las mandarinas pintonas colorearon su imaginación, y se tentó en probar una. El cítrico perfume le prestó un toque mágico. .
Mientras las yemas de sus dedos se deslizaron suavemente sobre el terciopelo bordó de una rosa inmensa, sonrió y dijo:
- Será. Será un otoño encantador. No solamente este otoño divino de oro y miel, sino también el maravilloso otoño de mi vida.
Prisionero del viento del oeste, pasó en volandas un duende transparente que se robó una media roja del tendal de la ropa.
lunes, 13 de octubre de 2008
Poesía Sensual de Francisco Carrasco Iturriaga

MUSA I
Desnúdate
Afuera
Desnuda
domingo, 12 de octubre de 2008
Soplo
Al fin,
Tu pelo revuelto
Se armó de libertad
Y encontró su vuelo…
No creas que sueño contigo,
Sueño con tus alas…
Sueño con tu brío.
Y
Ahora…
Ahora quiero verte planeando las mañanas de invierno
Sin sentir el frío, sin sentir el hielo… sin sentir el hilo.
El hilo invisible del sol
Que mueve tus brazos
Que amarra los míos...
Cuando vueles, sopla
Quien sabe, tal vez…
Despierte . . . . . . mis ansias
Remonte. . . . . . . . . . . mi vuelo
Justifique . . . . . . . . . . . . . el sueño
De soplar . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . tus alas
Girasoles Encandilados
Tus girasoles encandilados
Centellean sobre mi piel,
Mientras los pétalos, dulcemente,
Pellizcan mis ilusiones.
(Bien sé, que no debo…)
Intriga un guiño de terciopelo naranja
Y yo, curiosamente intento atraparlo...
(Mariposa solitaria que abanica la tarde...)
Por todo lo que he perdido,
El resplandor inquietante del sol
Burbujea sobre mi cabeza.
Y yo, hipnotizada de luz,
Giro en círculos concéntricos.
(¿Quién dice que es imposible?)
Tengo intacto ese secreto,
Aunque mi mirada destile brillos amarillos
Y mi corazón palpite en tonos verdes...
Tus girasoles encandilados
Disimulan la alegría apretando semillas,
Esfumando minúsculas gotas de aceites esenciales.
Yo, retorciéndome en sensaciones
Me pierdo en el mar dorado...
Por todo lo que he encontrado,
El sol vigila mis suspiros.
Tus girasoles resplandecen,
Y encandilan mis sueños...
Que pena no poder contarlo.
Silvia Graciela Oliverio
sábado, 11 de octubre de 2008
Fotos Feria del Libro en Los Toldos

En esta, parte del stand de escritores del partido de General Viamonte. Elio Garciarena, Marta Guzzo y Graciela Soriano de Los Toldos; Norma Menuet y yo, de Zavalía.
jueves, 9 de octubre de 2008
JuninPais 2008

viernes, 26 de septiembre de 2008
Cinema Paradiso

"Si estuvieras en mi corazón por un día, podrías tener una idea de lo que siento..." Alessio De Sensi








